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UNA
DIETA VARIADA
La
dieta de los perros debe ser variada. Es un grave error dietético
alimentarlo sólo con carne. Tampoco es bueno darle solo carne cocida,
pues puede dar lugar a la presentación de signos clínicos
de deficiencia de tiamina (vitamina B1).
La dieta del perro doméstico debe estar compuesta por carne levemente
cocida, arroz bien hervido (tipo masacote), verduras cocidas, zanahoria
rallada, yogur de vainilla entero, ricota, queso, polenta (en un 10 a
20% del total del alimento), huesos (que permitan que el animal se limpie
los dientes con los tendones), alimento balanceado una o dos veces por
semana. La leche muchas veces produce diarrea por la falta de enzimas
(lactosa) en los animales adultos y en crecimiento.
Son perjudiciales galletitas, dulces, salsas, picantes y pastas, así
como agregar sal a la carne. Los animales en crecimiento, en especial
los de razas grandes, requieren para su óptimo crecimiento y desarrollo,
un suplemento de vitaminas y minerales.
La importancia de una dieta balanceada se pone de manifiesto en el siguiente
hecho: Los cánidos salvajes, cuando atrapan a su presa, en general,
lo primero que se devoran es el aparato digestivo, donde hallan vegetales
predigeridos, ya que sus víctimas en general son herbívoros.
En cuanto a la frecuencia de la alimentación del animal, depende
de su edad.
Los cachorros pequeños requieren que se los alimente tres o cuatro
veces al día, frecuencia que va disminuyendo a medida que el animal
crece, hasta llegar a alimentarlo dos veces al día, pues así
realizan mejor su digestión.
Es importante recordar siempre que la obesidad en el perro acarrea graves
problemas.
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